La clave para comprar un buen traje está en “hacer la tarea” aprender a elegir entre materiales, colores, cortes y estilos hasta encontrar el que te quede mejor, además de que parte del proceso siempre, o casi siempre, debe incluir a un sastre que te pueda hacer los ajustes necesarios para verte como un millón de dólares.

Toma en cuenta los siguientes consejos:

Investiga. Esto depende de lo que busques en un traje, es esencial que sepas dónde puedes encontrar trajes completamente a la medida (donde prácticamente creas tu propio traje), de fast fashion o de lujo.

Los resultados de tu investigación deben decidir el precio. Una vez que descubriste el lugar en el que quieres comprar y el tipo de traje que necesitas, entonces es hora de crear un presupuesto.

La durabilidad es clave. Antes de comprar algo barato, considera que, generalmente, un precio más alto es sinónimo de mejor calidad, lo que además quiere decir que el traje te va a durar más tiempo, que se va a ver bien con los años y que no va a perder su forma.

Considera su propósito. No es lo mismo un traje que vas a usar regularmente para ir a la oficina que uno que vas a ponerte solo en ocasiones especiales.